Para ganar, primero hay que ser competitivo
El entrenador azulgrana de la Selección uruguaya de rugby Seven repasa las claves de la fortaleza mental y física exigidas por la disciplina.
Tras competir de igual a igual frente a las potencias del Circuito Mundial y lograr victorias históricas ante Fiji y Nueva Zelanda, Tambor reflexiona sobre la evolución profesional del deporte, sus influencias y el camino recorrido desde su etapa como jugador.
Entrevistador: Juan Diego Vázquez
¿Quién o quiénes fueron las personas que más influyeron en tu carrera, tanto como jugador como entrenador?
Como jugador, en mi etapa en Old Boys no hubo una persona en particular que me marcara. Fue más bien un proceso que comenzó cuando empecé en el colegio y fui avanzando categoría por categoría hasta llegar al Plantel Superior. Tuve la suerte de que muchos de mis amigos también jugaban al rugby, así que crecimos y avanzamos juntos. Nos movíamos como grupo y eso ayudó muchísimo en todo el recorrido. En cuanto a la Selección, una persona que influyó mucho fue mi padrino, Pela (Felipe) Puig. Cuando me convocaron por primera vez, yo no tenía muy claro si sumarme o no, y fue él quien me impulsó y me motivó a aprovechar esa oportunidad.














